La Duma (Parlamento ruso) ha aprobado recientemente una ley para prohibir el cultivo y cría de plantas y animales transgénicos en Rusia, así como provisiones para impedir la importación en ciertos casos.

Las multinacionales semilleras contribuyeron a redactar la legislación pakistaní, privatizando áreas que estaban anteriormente bajo control público. Esto ha contribuido a la expansión del cultivo de algodón transgénico en el país, cuya producción en los últimos años ha sido muy pobre debido a su vulnerabilidad ante las plagas y las fuertes lluvias.

Aunque las semillas transgénicas de algodón siguen dominando el mercado indio, sus ventas han disminuido casi un 10% en algunas regiones de la zona norte, mientras que el área cultivada con variedades locales de algodón se ha multiplicado por 25 en este año.

En África, el 90% de las semillas cultivadas se obtienen a través de sistemas informales. Esto hace que África se erija como un gran mercado por abrir para las grandes multinacionales. Sin embargo, la oposición local y la legislación implementada dificultan la entrada de estas empresas.

Ya hemos hablado otras veces de cuál es la situación en la que se encuentra el arroz dorado, después de más de 20 años de investigación y millones de dólares de inversión.