Las multinacionales como Monsanto tienen a su disposición recursos ilimitados de lobby con el que consiguen poder político. No sólo están representados en numerosos grupos de presión a todos los niveles, del local al global, sino que también contratan a un ejército de lobbistas mercenarios, financian a científicos para que hablen en su favor y venden una falsa imagen de responsabilidad medioambiental con campañas de «greenwashing» («lavado de cara» verde).

Las empresas agroquímicas han construido su imagen pública erigiéndose como "defensoras de la ciencia", o como poseedoras de un "consenso científico" que no existe - esto ha ocurrido en el contexto de la polémica en torno a los transgénicos, pero no sólo (el libro "Merchants of Doubt" analiza cómo se han

El asesinato de activistas en Latinoamérica no supone un incidente aislado. Aunque el caso más sonado en los últimos años ha sido el de Berta Cáceres, las cifras totales ascienden a varios cientos de personas, y van en aumento.

Brasil acaba de autorizar el cultivo comercial de la primera variedad de caña de azúcar transgénica a nivel mundial, modificada para producir una toxina insecticida procedente de la bacteria Bacillus thuringiensis (una modificación similar a la realizada, por ejemplo, en el maíz MON810 que se cultiva en la Península Ibérica o el algodón Bt que se cultiva en la India).

El Dr. Michael Antoniou, investigador en terapia génica, explica qué supone el que CRISPR pueda provocar mutaciones en sitios distintos al sitio diana - más información en este artículo que publicábamos la semana pasada - y apunta a cómo podría evaluarse la seguridad de esta y otras técnicas de edición génica.