Inglés

En los últimos diez años, a medida que aumentaba el uso de ingredientes modificados genéticamente en alimentación humana y animal, se han llevado a cabo numerosos estudios de alimentación. Sin embargo, los datos aún están lejos de demostrar si el consumo a largo plazo de alimentos transgénicos supone un posible peligro para la salud humana o animal. Por tanto, este estudio se diseñó para evaluar los efectos del maíz transgénico en ratas alimentadas durante tres generaciones con maíz transgénico o con su equivalente convencional.

Este estudio muestra que una dieta que incluye maíz Bt176 resistente a insectos, con el que se alimentó a 53 ovejas y a su progenie durante 3 años, no produjo efectos adversos sobre su salud o rendimiento y que no se detectó transferencia genética horizontal a los microorganismos del rumen o los tejidos animales.

La dieta que contenía patata modificada genéticamente para expresar un tipo de lectina (aglutinina de Galanthus nivalis, GNA) provocaba efectos variables en las distintas partes del tracto gastrointestinal de las ratas. Algunos efectos, como la proliferación de la mucosa gástrica, se debían principalmente a la expresión del transgén GNA. Sin embargo, otras partes del constructo o la transformación genética (o ambas) podrían haber contribuido a su vez a los efectos biológicos generales de las patatas transgénicas GNA, especialmente en el intestino delgado y el ciego.

El presente trabajo ha sido diseñado para estudiar la luz y la estructura al microscopio electrónico del íleo de ratones alimentados con patatas transgénicas que contienen el gen CryI de Bacillus thuringiensis var. Kurstaki cepa HD1, en comparación con ratones alimentados con patatas tratadas con la “delta-endotoxina” aislada de la misma cepa bacteriana.

Las plantas modificadas genéticamente para expresar rasgos insecticidas aportan una nueva estrategia para la protección de los cultivos, pero presentan a su vez un desafío en términos de evaluación de la seguridad de los alimentos.

Se estudió la respuesta al maíz transgénico Bt MON810, que expresa la proteína Cry1Ab procedente de la bacteria del suelo Bacillus thuringiensis (Bt) en la dieta de salmones jóvenes normales y sensibilizados (con enteropatía inducida mediante harina de soja (SBM)), tras 33 y 97 días de exposición. Se alimentó a los salmones con una de cuatro dietas, con tres peceras diferentes por dieta. Todas contenían un 20% de harina integral de maíz, bien Bt o bien procedente de su línea parental isogénica, con o sin un 15% de extracto de SBM.

En años recientes ha habido una preocupación significativa sobre la seguridad de alimentos/plantas modificadas genéticamente, un área de investigación importante y compleja que requiere criterios rigurosos. Distintos grupos, que incluyen organizaciones de consumidores y organizaciones no gubernamentales (ONGs) han sugerido que todos los alimentos/plantas modificadas genéticamente deberían ser sometidas a estudios de alimentación en animales a largo plazo antes de su aprobación para el consumo humano.

Los pesticidas se utilizan en todo el mundo en forma de mezclas denominadas formulaciones. Estas contienen adyuvantes, que a menudo son considerados confidenciales y tratados por el fabricante como inertes, además del principio activo, que suele ser analizado por sí solo. Se ha analizado la toxicidad de 9 pesticidas, comparando los principios activos y sus formulaciones, sobre tres líneas celulares humanas (HepG2, HEK293, y JEG3).

La transformación es una herramienta de ingeniería genética que permite la introducción de transgenes en genomas vegetales. En la actualidad está siendo utilizada para la mejora de cultivos comerciales. Una característica central de la transformación es la inserción del transgén en el ADN cromosómico de la planta. La inserción del transgén no suele ser un evento preciso. En los sitios de inserción del transgén pueden encontrarse deleciones, reordenaciones del ADN cromosómico del organismo huésped e introducción de ADN superfluo.

La controversia respecto a los cultivos modificados genéticamente (MG) y su posible impacto sobre la salud humana contrasta con la aceptación tácita de otras variedades que también han sido modificadas, pero no se consideran productos MG (por ejemplo, variedades obtenidas mediante técnicas de mejora convencional como la mutagénesis). ¿Hay algo más allá del fenotipo de estas plantas mejoradas? ¿Deberían las plantas mutageneizadas ser tratadas de forma diferente a las transgénicas?

Páginas