Mito 5.12: La modificación genética permitirá obtener cultivos adaptados al cambio climático

Mito: La modificación genética permitirá obtener cultivos adaptados al cambio climático

Realidad: La mejora convencional supera a la transgénesis en la obtención de cultivos adaptados al cambio climático

El mito en unas líneas: 

La tolerancia a condiciones meteorológicas extremas y la resistencia a plagas y enfermedades que suelen acompañarlas son rasgos complejos que no pueden insertarse en las plantas mediante ingeniería genética. Los supuestos éxitos relacionados con la transgénesis a este respecto son, de hecho, plantas mejoradas convencionalmente a las que se han añadido transgenes para la tolerancia a herbicidas o la producción de toxinas insecticidas Bt.

La mejora convencional está muy por delante de la ingeniería genética en cuanto a la obtención de variedades agrícolas adaptadas al cambio climático, que a menudo tienen otras características útiles como la resistencia a plagas o enfermedades.

Sólo una parte de la solución al cambio climático tiene que ver con la genética vegetal. La otra parte está relacionada con una agricultura resiliente respecto al clima, basada en técnicas agroecológicas de eficacia comprobada, como preservar el suelo para conservar el agua o interplantar distintas especies.

El cambio climático se esgrime a menudo como una razón para afirmar que necesitamos cultivos MG (modificados genéticamente).[1] Sin embargo, los datos sugieren que las soluciones al cambio climático no pasan por la ingeniería genética. Esto se debe a que la tolerancia a condiciones climáticas extremas como la sequía o las inundaciones - y la resistencia a las plagas y enfermedades que suelen acompañarlas - son rasgos complejos, es decir, son el producto de muchos genes trabajando en conjunto de formas que aún no entendemos por completo. Estos rasgos genéticos complejos no pueden transferirse mediante ingeniería genética.

Cuando se le atribuyen rasgos complejos a un cultivo transgénico, estos se han logrado generalmente mediante mejora convencional. Después se añaden, mediante transgénesis, otros rasgos simples como la resistencia a plagas o tolerancia a herbicidas, que representan el "paso inventivo" necesario para que la empresa que desarrolla el OMG lo pueda patentar.

Es decir, que aunque se presente el cultivo resultante como un éxito de la ingeniería genética, no es cierto que sea así. Es un éxito de la mejora convencional al que se le añaden uno o varios transgenes. Estos no contribuyen al rendimiento agronómico del cultivo, pero sí lo convierten en propiedad de una empresa y (en el caso de la tolerancia a herbicidas) hacen que los agricultores sigan dependiendo de los insumos químicos que esta misma empresa proporciona.

Promesas vacías vs. soluciones existentes

Las empresas desarrolladoras de OMG llevan años prometiendo que la ingeniería genética produciría cultivos adaptados que ayudarían a la humanidad a sobrevivir al cambio climático. Pero estas afirmaciones han demostrado ser falsas promesas.

Algunos pensaron que la revolución por fin había llegado en diciembre de 2011, cuando el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) desreguló la variedad de maíz resistente a la sequía de Monsanto, DroughtGard MON87460,[2] al que se alabó diciendo que era la primera variedad de maíz comercializada diseñada para tolerar la sequía.[3] Sin embargo, la USDA, al estudiarlo, señaló que muchas variedades convencionales de maíz presentes en el mercado eran al menos tan efectivas como la variedad de Monsanto en cuanto a la gestión del agua.[4]

Según los cálculos basados en los propios datos de Monsanto por parte del Dr. Doug Gurian-Sherman de la Asociación de Científicos Preocupados, el maíz transgénico DroughtGard había supuesto, en el mejor de los casos, una mejora de un 1% en el conjunto de todo EEUU en cuanto a su rendimiento en condiciones de sequía moderadas,[5] mientras que la mejora convencional combinada con prácticas agronómicas y agroecológicas mejoradas habían proporcionado un aumento de un 1% al año.[5 6]

Esto era de esperar, dado que los cultivos transgénicos se desarrollan añadiendo distintos transgenes a las mejores variedades obtenidas convencionalmente.

Mientras tanto, la mejora convencional, ayudada a veces por procesos de selección asistida por marcadores, ha superado a la ingeniería genética en la obtención de numerosos cultivos adaptados al clima.

Algunos ejemplos son:

  • Variedades de maíz con buen rendimiento en condiciones de sequía,[7] incluyendo algunas desarrolladas para agricultores africanos[8 9 10 11 12]

  • Cassava que proporciona rendimientos altos en condiciones de sequía y resiste la enfermedad[13]

  • Variedades de sorgo de alto rendimiento adaptadas al clima en Mali[14]

  • Judías resistentes al calor, la sequía y la enfermedad[15 16]

  • Variedades de mijo, sorgo, garbanzo, guandul y cacahuete que toleran la sequía y altas temperaturas[17]

  • Variedades de arroz mejoradas para tolerar la sequía, inundaciones, enfermedades y suelos con alta salinidad[18]

  • Arroz resistente a la sequía con un rendimiento hasta un 30% mayor que otras variedades locales en Uganda[19]

  • Variedades de arroz resistentes a la inundación desarrolladas para Asia[20 21]

  • Más de 2000 variedades de arroz indígena, adaptadas de diversas maneras a las fluctuaciones ambientales y resistentes a plagas y enfermedades, registradas por Navdanya, una ONG con base en Nueva Delhi, India[22]

  • Variedades de tomate desarrolladas por agricultores nepalíes que toleran el calor extremo y resisten enfermedades[23]

Estos son sólo algunos de entre muchos ejemplos. GMWatch mantiene una base de datos de éxitos de mejora sin modificación genética en su página web.[24]

La genética no lo soluciona todo

Sólo una parte de la solución al cambio climático reside en la genética vegetal. En la medida en que la genética es la solución, la humanidad seguirá confiando en la misma fuente que las empresas que desarrollan OMG explotan para obtener su germoplasma - los cientos de miles de variedades de semillas localmente adaptadas desarrolladas y conservadas durante siglos por agricultores de todo el mundo. Estas variedades son nuestro banco de germoplasma viviente.

La parte de la solución que va más allá de la genética vegetal se encuentra en técnicas de gestión agroecológica que han demostrado su efectividad, como la acumulación de materia orgánica en el suelo para la conservación de agua, la gestión y ahorro de agua, el policultivo, la rotación de cultivos y escoger la especie idónea para las condiciones de cada explotación.

Conclusión: 

La tolerancia a condiciones meteorológicas extremas y la resistencia a plagas y enfermedades que suelen acompañarlas son rasgos complejos que no pueden insertarse en las plantas mediante ingeniería genética. Los supuestos éxitos relacionados con la transgénesis a este respecto son, de hecho, plantas mejoradas convencionalmente a las que se han añadido transgenes para la tolerancia a herbicidas o la producción de toxinas insecticidas Bt.

La mejora convencional está muy por delante de la ingeniería genética en cuanto a la obtención de variedades agrícolas adaptadas al cambio climático, que a menudo tienen otras características útiles como la resistencia a plagas o enfermedades.

Sólo una parte de la solución al cambio climático tiene que ver con la genética vegetal. La otra parte está relacionada con una agricultura resiliente respecto al clima, basada en técnicas agroecológicas de eficacia comprobada, como preservar el suelo para conservar el agua o interplantar distintas especies.

Referencias: 

1. Gray L. GM foods “could feed growing population during climate change.” The Telegraph (UK). http://tgr.ph/nnywRL. Publicado el 22 de enero de 2009.

2. Abbott C. U.S. approves Monsanto drought-tolerant GM corn. Reuters. http://reut.rs/KyB8pX. Publicado el 22 de diciembre de 2011.

3. Marshall A. Drought-tolerant varieties begin global march. Nat Biotechnol. 2014;32(308). doi:10.1038/nbt.2875.

4. Voosen P. USDA looks to approve Monsanto’s drought-tolerant corn. New York Times. http://nyti.ms/mQtCnq. Publicado el 11 de mayo de 2011.

5 Gurian-Sherman D. High and dry: Why genetic engineering is not solving agriculture’s drought problem in a thirsty world. Cambridge, MA: Union of Concerned Scientists; 2012. Disponible en: http://www.ucsusa.org/assets/documents/food_and_agriculture/high-and-dry-report.pdf.

6. Yu T, Babcock BA. Are US corn and soybeans becoming more drought tolerant? Am J Agric Econ. 2010;92:1310-1323.

7. Gillam C. DuPont says new corn seed yields better in droughts. Reuters. http://reut.rs/Li0c5B. Publicado el 5 de enero de 2011.

8. Cocks T. Drought tolerant maize to hugely benefit Africa: Study. Reuters Africa. http://bit.ly/bPXW0p. Publicado el 26 de agosto de 2010.

9. La Rovere R, Kostandini G, Tahirou A, et al. Potential impact of investments in drought tolerant maize in Africa. Addis Ababa, Ethiopia: CIMMYT; 2010. Disponible en: http://bit.ly/1mLExYQ.

10. Atser G. Ghanaian farmers get quality protein, drought-tolerant, and Striga-resistant maize varieties to boost production. Modern Ghana. http://bit.ly/LZolNL. Publicado el 2 de abril de 2010.

11. Khisa I. Drought tolerant maize varieties ready. The East African. http://www.www.theeastafrican.co.ke/news/Drought-tolerant-maize-varieties-ready/-/2558/2134334/-/yk6a9p/-/index.html. Publicado el 4 de enero de 2014.

12. Atser G. Nigeria releases two extra-early maturing white maize hybrids. modernghana.com. http://www.modernghana.com/news/482841/1/nigeria-releases-two-extra-early-maturing-white-ma.html. Publicado el 17 de agosto de 2013.

13. Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IITA). Farmers get better yields from new drought-tolerant cassava.http://bit.ly/L3s946. Publicado el 3 de noviembre de 2008.

14. Diarra ST. Resistant seed helps Mali farmers battling climate change. AlertNet. http://bit.ly/Li0AkE. Publicado el 11 de enero de 2011.

15. Yao S. ARS releases heat-tolerant beans. Servicio de Investigación Agrícola de la USDA. http://www.ars.usda.gov/is/pr/2010/100630.htm. Publicado el 30 de junio de 2010.

16. Servicio de Investigación Agrícola de la USDA. Help for the common bean: Genetic solutions for legume problems. Agric Res USDA. 2010; May-June. Disponible en: http://www.ars.usda.gov/is/ar/archive/may10/bean0510.htm.

17. Instituto Internacional de Investigación de Cultivos para los Trópicos Semiáridos (ICRISAT). ICRISAT develops climate change ready varieties of pearl millet, sorghum, chickpea, pigeonpea and groundnut. SeedQuest. http://bit.ly/KqvVoV. Publicado el 5 de junio de 2009.

18. Berthelsen J. A new rice revolution on the way? AsiaSentinel. http://bit.ly/Lzthdi. Publicado el 17 de enero de 2011.

19. Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Uganda: After decades of war, a new rice variety helps farmers resume their lives. http://www.fao.org/news/story/en/item/35606/icode/. Publicado el 2 de octubre de 2009.

20. Instituto Internacional de Investigación del Arroz (IRRI). Indian farmers adopt flood-tolerant rice at unprecedented rates. ScienceDaily. http://www.sciencedaily.com/releases/2010/09/100915151015.htm. Publicado el 15 de septiembre de 2010.

21. IRIN News. Philippines: Could flood-resistant rice be the way forward? http://www.irinnews.org/Report.aspx?ReportId=82760. Publicado el 5 de febrero de 2009.

22. Commodity Online. GM and India’s rice fields. http://www.rediff.com/money/2007/mar/02comod4.htm. Publicado el 2 de marzo de 2007.

23. Giri A. Nepali farm develops disease, heat resistant tomato. OneIndiaNews. http://news.oneindia.in/2010/12/05/nepalifarm-develops-disease-resistant-tomatoes.html. Publicado el 5 de diciembre de 2010.

24. GMWatch. Non-GM successes. 2014. Disponible en: http://www.gmwatch.org/index.php/articles/non-gm-successes.

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