Introducción

Comenzamos a trabajar en Mitos y realidades de los OMG en 2010, movidos por las reiteradas afirmaciones de que la argumentación contraria a la modificación genética del suministro alimentario carece de respaldo científico. Dado que habíamos seguido el debate y las evidencias científicas sobre los cultivos y los alimentos modificados genéticamente (MG) desde principios de los años 90, sabíamos que esto era falso.

Otro factor que nos impelió a ello fueron las aseveraciones exageradas sobre las bondades de los cultivos MG. Se estaba diciendo a la gente que este tipo de cultivos haría más sostenible la agricultura, que generaría mayores rendimientos agrícolas para alimentar a una población mundial en crecimiento, que reduciría el empleo de pesticidas, que ayudaría a resolver los problemas del cambio climático, que proporcionaría alimentos más nutritivos, y que haría que la agricultura fuese más fácil y rentable.

Sabíamos que estas afirmaciones eran cuestionables en el mejor de los casos, y falsas en el peor. La ingeniería genética no había proporcionado ni un solo cultivo que ofreciese estas ventajas de forma sostenible. Por el contrario, un considerable y creciente cuerpo de evidencia científica indicaba no sólo posibles riesgos, sino también daños reales de los organismos modificados genéticamente (OMG) a la salud humana y animal y al medio ambiente. Pero esta evidencia no llegaba a la opinión pública, a los activistas, a los responsables políticos o incluso a una mayoría de los científicos.

Decidimos elaborar un documento que explicase la evidencia acumulada en un lenguaje sencillo. Inicialmente habíamos previsto un documento corto, de unas 10 páginas. Pero este creció y creció. Finalmente, en junio 2012, publicamos la primera edición de Mitos y realidades de los OMG como archivo de libre acceso gratuito accesible en la web de Earth Open Source, con más de 120 páginas y más de 600 referencias, 280 de las cuales eran publicaciones revisadas por pares.

Inesperadamente para un texto tan árido y técnico, Mitos y realidades de los OMG pareció tocar una fibra sensible. Su publicación coincidió con una importante ofensiva reclamando el etiquetado de los OMG en Estados Unidos, y los activistas de muchos estados hicieron buen uso del informe. Nos vimos inundados de peticiones de entrevistas para los medios de comunicación estadounidenses. Millares de copias fueron enviadas a EEUU por quienes secundaban la reivindicación de un etiquetado de los alimentos OMG, para su utilización en la campaña o para su envío a los representantes de la ciudadanía en el Congreso. A las pocas semanas de su aparición, Mitos y realidades de los OMG había sido traducido al mandarín y publicado en un blog chino. Algunos capítulos fueron traducidos al castellano para su difusión en Sudamérica. En la India, donde ciudadanos y agricultores estaban aprendiendo de una serie de escándalos y desastres relacionados con el algodón transgénico Bt, una editorial nos pidió permiso para imprimir unos cuantos miles de copias. Las vendieron lo más barato posible, pues sus potenciales lectores eran aldeanos y campesinos pobres. Fuimos invitados a hablar por organizaciones ciudadanas, gubernamentales y de la industria de países de todo el mundo.

Los críticos

No todo el mundo apreció Mitos y realidades de los OMG . El informe fue vilipendiado por los promotores de los OMG en diversos foros de Internet. Aparentemente, estas personas están conectadas a Internet las 24 horas del día y 7 días a la semana, dedicados en cuerpo y alma a la defensa de los OMG. Cada vez que alguien cita Mitos y realidades de los OMG en un artículo, en un blog o en una publicación online , responden inmediatamente con críticas. Mientras que replicar con un par de comentarios es lo más que podemos hacer los comunes mortales antes de vernos obligados a retomar nuestro trabajo o nuestra vida diaria, parece que los promotores de los OMG no tienen más que hacer que salir en defensa de estos productos y atacar a los críticos de los OMG una y otra vez, durante horas y horas, y días y días.

Aparte de su portentosa capacidad para no dormir nunca, los promotores de los OMG pueden distinguirse de la gente normal en que:

Son muy pocos y sus nombres o pseudónimos aparecen una y otra vez respondiendo a cualquier artículo sobre ingeniería genética publicado en un medio lo suficientemente importante. ¿Qué persona normal estaría interesada en leer y comentar tantísimos artículos sobre ingeniería genética, e incluso en responder a los comentarios de otras personas, a menos que le paguen por hacerlo?

No parecen exhibir una curva de aprendizaje. Si una persona normal incurre en un error y se le llama la atención, tiende a reconocer la evidencia, o a retirarse del campo de batalla. Los promotores de la ingeniería genética no hacen ninguna de estas dos cosas. En vez de ello, cambian de tema o lanzan ataques personales. E insisten una y otra vez en el mismo argumento refutado, interviniendo reiteradamente a lo largo del hilo de comentarios, como si de tanto repetir una afirmación esta se tornara cierta –o indujese al menos a los lectores a creer que lo es.

Todos ellos utilizan simultáneamente el mismo esquema argumental de la industria, a veces durante semanas o meses, hasta que repentinamente cambia la cantinela. Entonces, todos a una, como si de un coro se tratara, cambian el mensaje. En un momento dado la línea argumental será “El arroz dorado hará que caminen los cojos y vean los ciegos”; en otro “Los OMG no son sólo Monsanto – ¡queremos más OMG ‘de interés social', financiados con fondos públicos!” Aparentemente, en el lobby pro-OMG no cabe el pensamiento original.

A menudo se muestran desagradables, encolerizados y hostiles.

La inexactitud de los promotores de la ingeniería genética es palmaria. Por ejemplo, uno de ellos comentaba alegremente que “nadie” estaba leyendo ese “informe tonto”. Resulta difícil tomarse en serio semejante afirmación, teniendo en cuenta las estadísticas de lectura de la web: 120.000 descargas completas del texto unas semanas después de la publicación del texto, y cientos de miles de lecturas online.

Preguntas y comentarios

En los dos años desde que se publicó Mitos y Realidades de los OMG , hemos recibido un gran número de comentarios y preguntas - la mayoría positivos, algunos negativos. Los más educativos fueron los comentarios negativos, ya que supusieron un reto que nos llevó a depurar nuestro enfoque. Esto ha contribuido de forma significativa a la fuerza de esta segunda edición, que contiene una cantidad considerable de material que trata los comentarios de los críticos.

A continuación se recogen algunos de los comentarios de ambos lados del debate, con nuestras respuestas. Todos los comentarios y preguntas son reales, aunque hemos eliminado los improperios y las faltas de ortografía.

Pregunta: ¿Ha tenido Mitos y Realidades de los OMG algún efecto sobre el lobby pro-OMG?

Respuesta: Es difícil de medir, pero sí que hemos notado un cambio en su argumentación. Han abandonado la afirmación de que no hay ningún soporte científico que respalde la oposición a los OMG. Evidentemente, este argumento se contrarresta simplemente abriendo Mitos y Realidades de los OMG .

La postura que han adoptado ahora los defensores de los OMG es la de decir que la ciencia que duda de la seguridad de los OMG está "desacreditada", o (en palabras de la Asesora Científica de la UE Anne Glover) "refutada".[1] Nuestra respuesta es: ¿Creen realmente que los datos científicos aportados por el sector de los OMG no han sido refutados? Si es así, necesitan leer nuestro informe. Se darán cuenta de que entre quienes no están de acuerdo con las afirmaciones de que los OMG son seguros se encuentran cientos de científicos, muchos de los cuales han publicado sus datos y argumentaciones en artículos revisados por pares.

Comentario: Vuestro informe no está revisado por pares ni ha sido publicado en una revista científica.

Respuesta: Nuestro objetivo no era escribir un artículo técnico dirigido a otros científicos. Si así fuera, habríamos seguido la vía de la publicación revisada por pares. Sin embargo, queríamos traducir la ciencia a un lenguaje que cualquiera pudiera entender. Mitos y Realidades de los OMG no contiene ningún dato científico nuevo (sólo hemos recopilado aquello que ya existía en la literatura científica) - y es, con mucho, demasiado largo para publicarse en una revista científica.

Una vez dicho esto, Mitos y Realidades de los OMG ha sido leído y utilizado por muchos científicos. En cualquier caso, nuestro objetivo final es que todo sea comprensible para el público en general.

Mitos y Realidades de los OMG utiliza muchas fuentes que no están revisadas por pares, incluídos artículos procedentes de medios de comunicación.

Respuesta: Mitos y Realidades de los OMG contiene cientos de referencias a estudios revisados por pares. En ciertas áreas, la revisión por pares es de vital importancia. Por ejemplo, la gran mayoría de datos que citamos en lo referente a efectos tóxicos o daños medioambientales de los OMG proceden de artículos revisados por pares. Existen ciertas excepciones en algunos casos especiales, como los estudios de la industria no publicados sobre el tomate Flavr Savr y el estudio del equipo del Professor Gilles-Eric Séralini en 2012 sobre el maíz transgénico NK603, que pasó el proceso de revisión por pares y permaneció publicado durante más de un año antes de ser retirado por un editor de la revista por razones no científicas.

En casos como este, dejamos claro por qué estamos citando estos artículos.

Sin embargo, para algunos tipos de información utilizamos otras fuentes, como artículos procedentes de medios de comunicación, informes bien fundamentados publicados por ONG, documentos de agencias reguladoras gubernamentales o internacionales, y sentencias judiciales. Esto se debe a que muchos aspectos políticos, económicos y legales relacionados con los OMG no se ven reflejados en publicaciones revisadas por pares en revistas científicas. En temas como estos, un informe o un artículo periodístico es a menudo la mejor fuente disponible.

También citamos informes escritos por científicos como el Dr Charles Benbrook y el Dr Doug Gurian-Sherman, que no aparecieron en revistas científicas revisadas por pares. Sin embargo, los consideramos fiables porque se basan en datos sobre utilización de pesticidas y producción recogidos por los Estados Unidos y otras agencias gubernamentales, de artículos revisados por pares y de experimentos controlados en universidades. Además, las principales fuentes citadas por Benbrook y Gurian-Sherman se encuentran disponibles públicamente, con lo que cualquiera puede revisarlas por sí mismo.

En resumen, mientras que la publicación revisada por pares es la piedra angular de la comunicación científica, no podemos dejar que este hecho nos atonte. Que quieres a tus hijos, que tu perro se llama Joe, o que la gravedad sigue funcionando en el área en la que vives y trabajas, son datos que muy probablemente nunca aparecerán en una publicación revisada por pares, pero esto no los hace menos ciertos.

Por último, siempre citamos nuestras fuentes. También animamos a nuestros lectores a que las comprueben, y a que saquen sus propias conclusiones sobre la fiabilidad de la información que ofrecemos y la interpretación que hacemos de ella. Esto contrasta con muchas de las publicaciones de los defensores de los OMG, incluyendo algunas publicadas en revistas revisadas por pares, cuya capacidad de convicción reside en la probabilidad de que sus lectores no vayan a solicitar sus fuentes - o, cuando se aportan estas fuentes, en que los lectores no las examinarán para comprobar que se están citando adecuadamente. Si los lectores las examinasen, descubrirían a menudo que estas fuentes no apoyan las afirmaciones de los defensores de los OMG.

Pregunta: ¿Cómo puedo saber qué fuentes han sido sometidas a revisión por pares?

Respuesta: No existe una fórmula fácil que permita a los lectores separar los datos revisados y no revisados por pares. Normalmente, un artículo publicado en una revista científica, que contiene datos empíricos, originales, obtenidos de experimentos, y que se cita con el estilo siguiente estará revisado por pares:

Smith G, Jones L. Occurrence of estrogenic endocrine disruptors in groundwater in the US Midwest. Am J Chem Toxicol . 2005;64:229-40.

Sin embargo, no todos los artículos publicados en una revista científica tienen por qué estar revisados por pares. Las revisiones, editoriales, artículos de opinión, etc, pueden estar o no revisados por pares.

De la misma forma, algunos informes publicados por ONG de renombre se someten a revisión por pares antes de su publicación. Algunas agencias reguladoras y gubernamentales, tras ser acusadas de emitir opiniones no revisadas por pares en materia de OMG y pesticidas, han alegado que tienen un sistema de revisión por pares interno.

Muchos estudios de la industria, como los estudios de seguridad de pesticidas y OMG enviados para apoyar las solicitudes de autorización no son revisados por pares ni publicados, y por tanto carecen de cualquier escrutinio externo a excepción de los organismos reguladores que evalúan la solicitud de autorización. Los estudios de la industria sobre pesticidas se mantienen en secreto debido a reglas de confidencialidad comercial. Por lo tanto, no es posible para un ciudadano preocupado o un científico independiente verificar que los reguladores que revisaron los datos sobre ese pesticida hayan tomado la decisión más adecuada al aprobar su uso comercial.

La revisión por pares no es de por sí una garantía de fiabilidad, ni está exenta de fallos. Muchos artículos de dudosa calidad llegan a aparecer en revistas revisadas por pares; y algunos artículos que podrían considerarse mejores tienen dificultades para ser aceptados en esas mismas revistas. Sin embargo, muchos creen que, a pesar de sus limitaciones, la publicación revisada por pares es el mejor sistema de control de calidad que se les ha ocurrido a los científicos hasta la fecha.

Pregunta: Algunas partes de Mitos y Realidades de los OMG son muy técnicas. No es exactamente un libro para tener en la mesita de noche, ¿no?

Respuesta: Correcto. Es un trabajo de referencia. Aunque se han incluido algunas historias sobre fraudes o hechos impactantes, buena parte del material es de carácter más bien técnico. Desafortunadamente, el capítulo más técnico es el primero, en el que explicamos el proceso de la modificación genética, y que aporta las bases para entender todos los demás. De todas formas, hemos escrito el informe de forma que no hace falta leerlo de principio a fin, sino que se puede escoger en cada momento la parte que resulte más útil. Y para los que no tienen el tiempo ni la paciencia para leer en detalle, hemos incluido un resumen de cada mito en las secciones " El Mito en unas líneas ".

Si resulta comprensible, aunque no sea una lectura que enganche o se pueda tener en la mesita de noche, habremos conseguido nuestro objetivo. Como motivación para soportar las partes más técnicas podría ser de ayuda tener en cuenta que las empresas comercializadoras de OMG están modificando nuestro suministro de alimentos de forma radical, y que nos debemos a nosotros mismos y a nuestras familias el tratar de entender lo que están haciendo y por qué.

Comentario: Vuestro informe está sesgado y es claramente favorable a uno de los bandos. No contempla los numerosos estudios que concluyen que los OMG son seguros y beneficiosos.

Respuesta: De hecho, sí que consideramos varias revisiones y estudios individuales que concluyen que los OMG son seguros y beneficiosos - y explicamos las posibles razones por las que podrían haber llegado a esas conclusiones. Hay veces que es una cuestión de "si no lo busco, no lo encuentro": el diseño del estudio era tan débil que era incapaz de detectar daños procedentes de los OMG incluso donde sí que los había. En otros casos, se encontraban daños pero estos eran ignorados o se buscaba una razón para eliminarlos, ya fuera el autor del estudio en concreto o los autores de una revisión que citase el estudio.

El mundo de los estudios sobre OMG no es lo que parece a primera vista. Por ejemplo, en nuestro informe analizamos una lista de varios cientos de estudios que se suponía demostraban la seguridad de los OMG y que, al examinarse en profundidad, no tenía nada que ver con eso (ver Mito 2.3). Esta lista se realizó utilizando como relleno artículos que no aportan ningún dato relevante sobre la seguridad de los OMG, y contiene varios artículos que apuntan a posibles daños. Nuestro objetivo es equipar a la población con herramientas que les permitan juzgar por sí mismos las listas de estudios de este tipo.

Comentario: He encontrado un fallo en la primera edición de Mitos y Realidades de los OMG .

Respuesta: Gracias por señalarlo. Lo hemos corregido. Aunque hemos hecho todo lo posible para evitar errores en esta segunda edición, somos humanos. Agradecemos que se nos informe sobre cualquier fallo que se encuentre, ya que nos tomamos el rigor muy en serio.

Al hablar de rigor, no obstante, cabe señalar un aspecto más general, y es que deberíamos aplicar los mismos criterios a los dos bandos del debate. Nadie tiene razón siempre, pero resulta irritante ver cómo a quienes somos críticos con los OMG se nos imponen criterios imposibles de perfección, mientras que quienes están a favor cuentan mentiras descaradas de forma rutinaria y suelen salirse con la suya. Frecuentemente, personas con una visión crítica de los OMG interiorizan este doble rasero, y se torturan por una referencia mal colocada mientras que los defensores de los OMG construyen artículos enteros basándose en mentiras.

Lo importante es que quienes se encuentran a ambos lados del debate corrijan sus errores cuando se los señalan.

Comentario: el debate sobre OMG no tiene que ver sólo con la ciencia.

Respuesta: Estamos de acuerdo. La ciencia no existe en el vacío, por lo que hemos intentado aportar parte del contexto económico y político. Sin embargo, los gobiernos dicen tomar decisiones sobre OMG basándose en la ciencia, por lo que hemos colocado la ciencia en el centro de nuestro informe.

Puede que descubras que, al presentar a las autoridades los datos científicos que aparecen en Mitos y Realidades de los OMG , no les interesen lo más mínimo. Según nuestra experiencia, es más probable que pertenezcan al bando más fanáticamente pro-OMG. Ahí tienes la prueba de que su posición sobre OMG no tiene nada que ver con la ciencia. Entonces puedes intentar avanzar argumentando sobre política o (más probablemente) ideología. Si nada de esto funciona,y siguen empeñados en endosarle los OMG a una población que no los quiere, ¡puede que tengas que dejar de razonar con ellos y empezar a considerar los sobornos y la corrupción!

La actualización

La ciencia sobre los OMG avanza velozmente y prácticamente todas las semanas aparecen nuevos estudios. Casi tan pronto como apareció la primera edición de Mitos y realidades de los OMG , ya se había quedado anticuada. En seguida nos dimos cuenta que teníamos que escribir una versión actualizada. A medida que pasa el tiempo, aumenta la evidencia que demuestra los daños ambientales, sociales y para la salud de los alimentos y los cultivos MG. No es de extrañar que cada vez sea más potente el movimiento que defiende su etiquetado, restricción o prohibición.

En esta segunda edición hemos incluido algunos de los estudios nuevos más relevantes. Hemos clarificado el texto, proporcionado más información y explicaciones en algunos puntos a petición de los lectores, y abordando algunas de las críticas recibidas. Esperamos que lo encuentren útil.

 

Referencias: 

1. EurActiv.com. Chief EU scientist backs damning report urging GMO “rethink.” 2013. Disponible en: http://www.euractiv.com/science-policymaking/chief-eu-scientist-backs-damning-news-530693.

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